Querido hijo, falta menos de un mes para que llegues y ando buscando. Buscando tiempo, para poder disfrutarte; buscando palabras para regalarte; buscando sonidos para que tus oídos y tu cuerpo se muevan con armonía;buscando aromas y esencias que te hagan sentirte a gusto, en paz; buscando la mejor versión de mi, para ti.
Es un blog lleno de alegrías, miedos, dudas, deseos y demás, ante la llegada de un hijo. La llegada de Gael!
miércoles, 24 de julio de 2013
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lunes, 15 de julio de 2013
Un nuevo comienzo
Querido hijo, todos los días podemos re comenzar, a cada hora, cada vez que lo queramos. A veces este nuevo comienzo es producto de un acontecimiento, y ese es nuestro caso, aunque nosotros como tal no lo decidimos, simplemente llegaste al vientre de tu mamá y automáticamente cambiaste nuestras vidas: nuestra alimentación no es la misma, nuestra forma de respirar ha cambiado, nuestras preocupaciones son distintas.
A estos cambios, que no son menores, hay que agregarles algunos más, como el hecho de que queremos que tu llegada se de en un nuevo espacio, así que mientras tu te mueves de aquí para allá, de allá para acá, nosotros también lo hacemos, porque no ha sido nada fácil esa tarea. O el espacio es muy pequeño, o tiene muy poca luz. O es muy antiguo y por eso hay restos de humedad, o es muy nuevo y por eso es más costoso, o por ser extranjeros no cumplimos con algunos requisitos, en fin.
Vamos cambiando, vamos transformándonos, vamos alistándonos para ese gran evento que es la salida del vientre. Ya faltan pocos días para que eso suceda y como imaginarás, la ansiedad es alta, el estrés también. Pero aquí estamos, aprendiendo semana a semana, día a día, cómo es este nuevo comienzo en el que ya nunca más seremos 2, ahora somos 3.
A estos cambios, que no son menores, hay que agregarles algunos más, como el hecho de que queremos que tu llegada se de en un nuevo espacio, así que mientras tu te mueves de aquí para allá, de allá para acá, nosotros también lo hacemos, porque no ha sido nada fácil esa tarea. O el espacio es muy pequeño, o tiene muy poca luz. O es muy antiguo y por eso hay restos de humedad, o es muy nuevo y por eso es más costoso, o por ser extranjeros no cumplimos con algunos requisitos, en fin.
Vamos cambiando, vamos transformándonos, vamos alistándonos para ese gran evento que es la salida del vientre. Ya faltan pocos días para que eso suceda y como imaginarás, la ansiedad es alta, el estrés también. Pero aquí estamos, aprendiendo semana a semana, día a día, cómo es este nuevo comienzo en el que ya nunca más seremos 2, ahora somos 3.
viernes, 7 de junio de 2013
No Sueñes
Querido hijo, no sueñes, vive.
No sé cuándo leerás todas estas palabras y sentimientos, de hecho, no sé si algunas vez lo harás, pero si lo llegas a hacer, creo que entenderás muy bien qué es lo que te estoy tratando de decir, porque a lo mejor, como yo, estarás cansado de tanto escuchar esta palabra, soñar, y todo lo que ella conlleva, porque mientras eres un niño, se tratará de una simple palabra, de un juego, pero a penas creces te la repetirán una y otra vez y ya no será en son de juego, ahora será usada para tratar de asfixiarte, para presionarte y llevarte a la decepción o al desespero, si es que aún no logras realizar esto que te has propuesto. Como si la vida fuera mejor cuando te trazas metas y objetivos, o cuando los cumples ¿No es acaso esta una forma de eludir el presente, de posponer tus deseos?
Quizá el mundo en el que vivimos quiere que aprendas solo un truco, que lo memorices, y que lo repitas una y otra vez hasta el cansancio. Solo un tuco, que si lo haces medianamente bien, recibirás una recompensa. Y si mientras practicas este truco te dan ganas de aprender otro, no se te permitirá hacerlo o serás visto como un mediocre, porque una persona madura y responsable no abandona lo que comienza, lo que le da de comer, sin importar que ya estés harto de hacer aquello que alguna vez te emocionó. Como si explorar y perderse fuera un privilegio de niños y adolescentes.
No quiero que sueñes, o al menos no de esa forma. Quiero que te atrevas a vivir cada día un día nuevo, así otros no lo entiendan, incluso, así nosotros, tus papás, no entendamos o cuestionemos la dirección de tus pasos. Todo lo que quiero es que no tengas miedo, que si la música se te presenta hoy y sientes que ella te llama y te invita a que te sumerjas, no lo pienses, vé tras ella, dure lo que dure esta experiencia. Y si en 2 meses, 2 años o 20, son las palabras y las letras, son los colores, son los números, las leyes, las formas, o lo que sea, no lo dudes, ni temas, atrévete a vivir, atrévete a cambiar.
Con esto no te estoy diciendo que obedezcas a tus impulsos cada vez que los tengas, que seas esclavo de ellos. Ya aprenderás a diferenciar un capricho y una vocación. Así como también aprenderás que el verdadero éxito no consiste en ser reconocido, ni en tener grandes cantidades de dinero. El verdadero éxito consiste en ser fiel a uno mismo, ser feliz y poder vivir a plenitud.
Querido hijo, no te quedes quieto pensando en lo que podrías hacer. Camina, corre, nada, vuela, sé libre, sé tú.
No sé cuándo leerás todas estas palabras y sentimientos, de hecho, no sé si algunas vez lo harás, pero si lo llegas a hacer, creo que entenderás muy bien qué es lo que te estoy tratando de decir, porque a lo mejor, como yo, estarás cansado de tanto escuchar esta palabra, soñar, y todo lo que ella conlleva, porque mientras eres un niño, se tratará de una simple palabra, de un juego, pero a penas creces te la repetirán una y otra vez y ya no será en son de juego, ahora será usada para tratar de asfixiarte, para presionarte y llevarte a la decepción o al desespero, si es que aún no logras realizar esto que te has propuesto. Como si la vida fuera mejor cuando te trazas metas y objetivos, o cuando los cumples ¿No es acaso esta una forma de eludir el presente, de posponer tus deseos?
Quizá el mundo en el que vivimos quiere que aprendas solo un truco, que lo memorices, y que lo repitas una y otra vez hasta el cansancio. Solo un tuco, que si lo haces medianamente bien, recibirás una recompensa. Y si mientras practicas este truco te dan ganas de aprender otro, no se te permitirá hacerlo o serás visto como un mediocre, porque una persona madura y responsable no abandona lo que comienza, lo que le da de comer, sin importar que ya estés harto de hacer aquello que alguna vez te emocionó. Como si explorar y perderse fuera un privilegio de niños y adolescentes.
No quiero que sueñes, o al menos no de esa forma. Quiero que te atrevas a vivir cada día un día nuevo, así otros no lo entiendan, incluso, así nosotros, tus papás, no entendamos o cuestionemos la dirección de tus pasos. Todo lo que quiero es que no tengas miedo, que si la música se te presenta hoy y sientes que ella te llama y te invita a que te sumerjas, no lo pienses, vé tras ella, dure lo que dure esta experiencia. Y si en 2 meses, 2 años o 20, son las palabras y las letras, son los colores, son los números, las leyes, las formas, o lo que sea, no lo dudes, ni temas, atrévete a vivir, atrévete a cambiar.
Con esto no te estoy diciendo que obedezcas a tus impulsos cada vez que los tengas, que seas esclavo de ellos. Ya aprenderás a diferenciar un capricho y una vocación. Así como también aprenderás que el verdadero éxito no consiste en ser reconocido, ni en tener grandes cantidades de dinero. El verdadero éxito consiste en ser fiel a uno mismo, ser feliz y poder vivir a plenitud.
Querido hijo, no te quedes quieto pensando en lo que podrías hacer. Camina, corre, nada, vuela, sé libre, sé tú.
jueves, 23 de mayo de 2013
Miedo
Querido y soñado hijo, tengo
miedo, mucho miedo.
Así rompió su silencio y
así mismo volvió a enmudecer, mientras pensaba en el mundo, no el mundo que día
a día se muestra en los periódicos y en la televisión, tampoco el que con sus
ojos debe evitar para no sentirse inhumano o insensible cada vez que sale a la
calle; pensaba en el mundo que a veces también evita ver, porque a veces es más
fácil solo respirar y dejarse mecer por la marea, dejarse mover de un lado para
otro por el viento y que pasen las cosas como tengas que pasar, como ellas
quieran que se sucedan; pensaba en ese mundo que suele olvidar y que debe
conquistar antes que cualquier otra cosa, mucho antes de lanzarse a las calles
con lanza y grito en mano. El mundo que está en sí mismo.
Luego de eso vino el
temblor en su cuerpo, llegaron los recuerdos y finalmente aparecieron las
lágrimas en sus ojos, una detrás de otra lanzándose al vacío, deslizándose
sobre sus mejillas; aparecieron y parecía que no se fueran a ir jamás, como si
su misión consistiera en crear un río entre sus ojos y su boca.
Hace muchos años que vengo
posponiendo ser quien debo ser, hacer lo que debo hacer, pero ahora que has
llegado tu, ese llamado se ha intensificado, siento la necesidad de
encontrarme, de dejar de buscar excusas para enfrentarme con mi miedo, para
mirarlo fijamente a los ojos y decirle que puede buscar otro cuerpo, puede
buscar otro lugar, porque acá no hay lugar para nadie más. Solo tu mamá, tu y
yo, creciendo, caminando, explorando los caminos que esta tierra tiene para
nosotros.
Querido y soñado hijo, no
tengo miedo.
Así volvió a hablar luego
del llanto y la culpa. Así comenzó su despertar.
lunes, 20 de mayo de 2013
El mundo
Querido hijo
Hoy te quiero hablar del mundo que respiras a través de mamá, te quiero contar un poco de él, o más bien, mi percepción de él; la percepción de alguien que aún está tratando de descifrarlo.
El mundo o los diferentes mundos que habitamos
Llamamos mundo a esa gran bola que flota en el espacio cargada de agua, tierra, animales, humanos y toda la basura que con ellos (nosotros) convive. Sin embargo, yo creo que hay muchos más.
Por ejemplo, está el primer mundo, habitado por una minoría en teoría mucho más civilizada que el resto y convencida de que debe ser privilegiada sobre el resto del mundo (o los mundos). Por eso ellos tienen la necesidad y obligación de estar a la cabeza de cualquier decisión que afecte al resto de humanos y seres vivos en general.
Luego, tienes el tercer mundo, o el reino del caos, en el que encontrarás unos supuestos países que se encuentran en vías de desarrollo, es decir, países que se han dado cuenta del abuso cometido hacia ellos por parte de sus "hermanos" primer mundistas y han tratado de revertir esto aliándose a cualquier precio con otros sin importar si para poder mantenerse a flote deben hacer pactos con sus verdugos. En el tercer mundo, también podrás encontrar otro grupo de países llamados subdesarrollados. Éstos no han tenido la "fortuna" de poder negociar su "libertad", así que la miseria se encarga de devorarlos lentamente, ya sea en forma de hambre, de crueles guerras internas y/o corrupción, explotación y cuantas injusticias te imagines, todas estas con el beneplácito de ese primer mundo del que te hablé al comienzo, que necesita de los recursos de éstos países "pobres" para subsistir, para seguir siendo quienes son. Aunque también, de esta injusticia son culpables los que supuestamente están en vías de desarrollo, quienes solo se (nos) horrorizan y dejan que todo siga pasando de la misma forma. El reino del egoísmo, lo llamaría yo, todos miramos hacia el lado que más nos conviene, hacia el lado que menos nos horroriza, hacia donde la luz puede destacar mejor nuestros rasgos, nuestra supuesta belleza.
Pero no te asustes, por fortuna hay otro mundo capaz de contener millones de mundos, y es el mundo de la imaginación, el mundo del arte, en donde habitan palabras tan poderosas que pueden crear universos paralelos llenos de magia, increíbles criaturas y todo lo que desees. Así mismo, podrás encontrar melodías con la suficiente fuerza como para derrumbar muros o hacerte escapar de la cotidianidad; dibujos y colores llenos de vida capaces de rescatar el blanco del vacío, de la nada, o incluso, capaces de emerger sobre terrenos llenos de destrucción y dolor.
Aunque haya dedicado menos líneas a éstos mundos, justo de estos te quería hablar, porque es allí en donde quiero que nos encontremos, en donde quiero que vivamos, porque allí podremos ser dueños de lo que pisamos, vemos y oímos, allí podremos respirar un poco de libertar y darnos cuenta que ésta puede ser mucho más que una palabra utópica.
Querido hijo, dicen que el mundo es una gran bola que flota en el espacio cargada de agua, tierra, animales, humanos y toda la basura que con ellos (nosotros) convive. Eso dicen los noticieros y periódicos quienes se creen con derecho a decirnos cómo es la realidad. Pero tu y yo sabemos que eso no es verdad.
Hoy te quiero hablar del mundo que respiras a través de mamá, te quiero contar un poco de él, o más bien, mi percepción de él; la percepción de alguien que aún está tratando de descifrarlo.
El mundo o los diferentes mundos que habitamos
Llamamos mundo a esa gran bola que flota en el espacio cargada de agua, tierra, animales, humanos y toda la basura que con ellos (nosotros) convive. Sin embargo, yo creo que hay muchos más.
Por ejemplo, está el primer mundo, habitado por una minoría en teoría mucho más civilizada que el resto y convencida de que debe ser privilegiada sobre el resto del mundo (o los mundos). Por eso ellos tienen la necesidad y obligación de estar a la cabeza de cualquier decisión que afecte al resto de humanos y seres vivos en general.
Luego, tienes el tercer mundo, o el reino del caos, en el que encontrarás unos supuestos países que se encuentran en vías de desarrollo, es decir, países que se han dado cuenta del abuso cometido hacia ellos por parte de sus "hermanos" primer mundistas y han tratado de revertir esto aliándose a cualquier precio con otros sin importar si para poder mantenerse a flote deben hacer pactos con sus verdugos. En el tercer mundo, también podrás encontrar otro grupo de países llamados subdesarrollados. Éstos no han tenido la "fortuna" de poder negociar su "libertad", así que la miseria se encarga de devorarlos lentamente, ya sea en forma de hambre, de crueles guerras internas y/o corrupción, explotación y cuantas injusticias te imagines, todas estas con el beneplácito de ese primer mundo del que te hablé al comienzo, que necesita de los recursos de éstos países "pobres" para subsistir, para seguir siendo quienes son. Aunque también, de esta injusticia son culpables los que supuestamente están en vías de desarrollo, quienes solo se (nos) horrorizan y dejan que todo siga pasando de la misma forma. El reino del egoísmo, lo llamaría yo, todos miramos hacia el lado que más nos conviene, hacia el lado que menos nos horroriza, hacia donde la luz puede destacar mejor nuestros rasgos, nuestra supuesta belleza.
Pero no te asustes, por fortuna hay otro mundo capaz de contener millones de mundos, y es el mundo de la imaginación, el mundo del arte, en donde habitan palabras tan poderosas que pueden crear universos paralelos llenos de magia, increíbles criaturas y todo lo que desees. Así mismo, podrás encontrar melodías con la suficiente fuerza como para derrumbar muros o hacerte escapar de la cotidianidad; dibujos y colores llenos de vida capaces de rescatar el blanco del vacío, de la nada, o incluso, capaces de emerger sobre terrenos llenos de destrucción y dolor.
Aunque haya dedicado menos líneas a éstos mundos, justo de estos te quería hablar, porque es allí en donde quiero que nos encontremos, en donde quiero que vivamos, porque allí podremos ser dueños de lo que pisamos, vemos y oímos, allí podremos respirar un poco de libertar y darnos cuenta que ésta puede ser mucho más que una palabra utópica.
Querido hijo, dicen que el mundo es una gran bola que flota en el espacio cargada de agua, tierra, animales, humanos y toda la basura que con ellos (nosotros) convive. Eso dicen los noticieros y periódicos quienes se creen con derecho a decirnos cómo es la realidad. Pero tu y yo sabemos que eso no es verdad.
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